Paraguay
January 28, 2013
El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (SENAVE), informó que la resolución Nº 071/11 que establece el periodo de pausa fitosanitaria para el cultivo de la soja en Paraguay, sigue en plena vigencia.
La normativa establece que entre el 1 de junio y el 30 de agosto, todas las áreas de cultivo para la producción de granos y semillas de soja, sojas guachas y hospedantes alternativos de la enfermedad, deben mantenerse libre del cultivo de la oleaginosa. Eso significa, sin plantas vivas de soja.
La pausa fitosanitaria es una medida de prevención de la enfermedad fúngica denominada Roya Asiática de la Soja (Phakopsora pachyrhizi), y tiene como objetivo reducir la fuente de inoculo del hongo causante de este mal, que provoca anualmente importantes pérdidas productivas y económicas
El presidente del SENAVE, Ing. Agr. Jaime Ayala, indicó que este es el momento ideal para recordar e instar a los productores a respetar la pausa fitosanitaria, atendiendo que está iniciando la cosecha de soja de las variedades tempraneras y se debe decidir que cultivo sembrar en las parcelas recolectadas
Ayala, explicó que durante el pausa fitosanitaria los propietarios o arrendatarios de parcelas de soja tienen la obligación de eliminar las plantas vivas, inclusive las que hubiera alrededor de sus depósitos, silos, bordes de caminos internos o áreas de dominio de la propiedad.
Señaló además, que todas las instituciones responsables, concesionarias o administradoras de ferrovías, puertos fluviales, aeropuertos, caminos públicos, rutas nacionales, así como silos y depósitos tienen también la obligación de estar libres de plantas vivas de soja durante la pausa.
Por su parte, el Ing. Agr. Fernando Ríos, Director General Técnico del SENAVE, aclaró que durante el periodo de la pausa fitosanitaria las áreas de cultivo solo deben estar libre de soja, lo que significa que los productores pueden optar por otros rubros de renta.
Rios informó que el Phakopsora pachyrhizi es un patógeno biotrófico, que no sobrevive en los residuos de cosecha infectados, pero sí, por unos 50 días en las plantas voluntarias que nacen después de la cosecha, y que puede desarrollarse muy rápidamente si se presentan condiciones ambientales favorables, infectando rápidamente al hospedante.
El nivel de pérdidas causadas por la roya depende del momento de ocurrencia de la enfermedad y la velocidad de su desarrollo así como de las condiciones ambientales. Con temperaturas altas y bajos porcentajes de humedad, la enfermedad se desarrolla con menor rapidez. En el Paraguay, los meses de mayo, junio y julio se registran las temperaturas apropiadas para la proliferación del patógeno.