Paraguay
December 13, 2013
“Paraguay aun está a tiempo de contener y convivir con el Huanglongbing (HLB), si se aplican medidas de control adecuadas”, afirmaron los expertos en epidemiología del Colegio de Graduados de México, Santiago Domínguez y Jorge Flores Sánchez, quienes durante un mes permanecieron en el país a fin de realizar un diagnóstico del proceso epidémico en el Paraguay, al igual que los índices de dispersión del insecto transmisor, Diaphorina Citri.
Los especialistas presentaron un informe del trabajo realizado en el país, en coordinación con el Departamento de Vigilancia Sanitaria del SENAVE y coincidieron en señalar que la enfermedad, al igual que el insecto vector, tienen una dispersión activa pero que aún es baja, por lo recomendaron seguir trabajando en los procesos de eliminación de plantas enfermas, control del psílido transmisor y la utilización de plantas certificadas.
Informaron que fueron evaluadas 25 parcelas en los Departamentos de Itapúa, Caazapá, San Pedro, Cordillera, Alto Paraná y el Chaco, encontrando, por un lado, plantas enfermas con síntomas muy visibles, y por otro, baja población del vector.
“La incidencia de la enfermedad y de insecto transmisor en los cultivos es aun baja, alrededor de sólo el 20% de los cultivos inspeccionados presentaban síntomas, localizamos cerca de 100 psílidos adultos en todas las parcelas inspeccionadas, lo cual es una población reducida comparativamente con México, donde se pueden encontrar alrededor de 50 por parcela o sitio”, afirmó el mexicano Jorge Flores Sánchez.
Agregó que un caso llamativamente alentador, es el de Cordillera, en donde, si bien fue detectado el HLB este año, no se observó un avance notorio de la enfermedad. Esto podría deberse a la gran diversidad de cultivos y vegetación de la zona y a los cuidados que podrían estar aplicando los productores a sus cultivos, señalaron los expertos extranjeros.
Finalmente señaló que es necesario realizar permanentes capacitaciones de los técnicos y la población, debido a la agresividad de la enfermedad, y que se debe robustecer con recursos los programas de vigilancia a fin de contar con la adecuada capacidad operativa.